Uncategorized

El Islam y España

Media_http4bpblogspot_rafwc

Martín de la Hoz, José Carlos, El Islam y España, Madrid, Rialp, 2010

España es uno de los pocos países que ha sido islámico y ha dejado de serlo. Según alguno de nuestros historiadores más destacados este hecho ha dejado una marca indeleble en nuestra manera de ser. Esta obra de divulgación, ofrece un recorrido por toda esa historia en menos de 250 páginas.
Inevitablemente la descripción y la colección de datos básicos ocupa una parte importante del trabajo, pero su autor, especializado en Historia de la Iglesia, consigue hacerlo ameno y comprensible, añadiendo algunos comentarios clarificadores, suyos o de otros autores. De hecho es algo así como un resumen de buena parte de la bibliografía relevante sobre el tema, a un nivel de alta divulgación.
Arranca del nacimiento del Islam y llega hasta ocuparse de su “vuelta” en nuestros días.
Vale muy bien como iniciación al conocimiento del asunto, ahora que cobra cada vez más interés.
Anuncios
Estándar
Uncategorized

¿Qué sabemos del Islam?

Media_http4bpblogspot_eqsjj

Samir Khalil Samir, Cien preguntas sobre el Islam, Madrid, Encuentro, 2003, 223 pp.

Dos periodistas italianos, uno de ellos de origen libanés, Giorgio Paolucci y Camile Eid, dan formato de conversación o entrevista a esta interesante colección de declaraciones de Samir Khalil Samir, egipcio, cristiano y jesuita. Es decir, preguntan acerca del Islam a un cristiano descendiente de cristianos que llevan 13 siglos conviviendo con el Islam. El hecho de que el entrevistado sea un intelectual interesado doblemente en el tema, con varios libros y centenares de artículos publicados, facilta la claridad de planteamientos.
El resultado es muy interesante y resultará clarificador para un público muy amplio: en general el conocimiento que tenemos del Islam es bastante escaso. Se trata de sus fundamentos, la posibilidad de que cambie, la cuestión de los derechos humanos y de la relación con Europa y con el cristianismo.
El punto de vista elegido es religioso, pero sin obviar cuestiones puramente culturales y políticas. El resultado es respetuoso y en mi opinión aleccionador. Una magnífica introducción al Islam.
Estándar
Uncategorized

Kosovo independiente, Europa dependiente

El mes de febrero de 2008 nos deja una fecha para la historia: el 17 de febrero Kosovo se proclamó independiente de Serbia. Alemania, el Reino Unido, Francia e Italia lo reconocían inmediatamente… siguiendo en esto a los Estados Unidos. Rusia se oponía a la medida. España no reconoce a Kosovo, pero los españoles seguimos pagando tropas que están allí para garantizar… su independencia.
Otra vez, y van muchas desde 1941, una cuestión central de la historia europea ha sido decidida por el criterio norteamericano sin que los europeos hayamos sido capaces de llegar a un acuerdo sobre ella (recuérdese el ejército alemán en 1954-1955, o Hungría 1956, o la guerra en Yugoslavia en 1995, o Kosovo en 1999).
Pero esta vez el asunto parece de envergadura: el precedente de reconocer un nuevo país, que sólo (o sobre todo) se mantiene por la presencia de tropas extranjeras en él, frente al criterio de otros europeos que se oponen a la medida, no parece augurar nada bueno. No es difícil adivinar qué intuyen los que se oponen a esa medida que deberían hacer para solucionar el problema de acuerdo con su criterio.
Sé que no era sencillo hacer caminar las cosas en otro sentido. Pero dudo que se haya valorado lo peligroso que puede resultar este precedente.

Estándar
Uncategorized

Kosovo independiente, Europa dependiente

El mes de febrero de 2008 nos deja una fecha para la historia: el 17 de febrero Kosovo se proclamó independiente de Serbia. Alemania, el Reino Unido, Francia e Italia lo reconocían inmediatamente… siguiendo en esto a los Estados Unidos. Rusia se oponía a la medida. España no reconoce a Kosovo, pero los españoles seguimos pagando tropas que están allí para garantizar… su independencia.
Otra vez, y van muchas desde 1941, una cuestión central de la historia europea ha sido decidida por el criterio norteamericano sin que los europeos hayamos sido capaces de llegar a un acuerdo sobre ella (recuérdese el ejército alemán en 1954-1955, o Hungría 1956, o la guerra en Yugoslavia en 1995, o Kosovo en 1999).
Pero esta vez el asunto parece de envergadura: el precedente de reconocer un nuevo país, que sólo (o sobre todo) se mantiene por la presencia de tropas extranjeras en él, frente al criterio de otros europeos que se oponen a la medida, no parece augurar nada bueno. No es difícil adivinar qué intuyen los que se oponen a esa medida que deberían hacer para solucionar el problema de acuerdo con su criterio.
Sé que no era sencillo hacer caminar las cosas en otro sentido. Pero dudo que se haya valorado lo peligroso que puede resultar este precedente.

Estándar
Uncategorized

Untitled

Causas sagradas. Religión y política en Europa

Media_httpwwwaceprens_mhcef

<script language=”Javascript”> allClippings[allClippings.length] = new Clipping(13238, ‘Causas sagradas. Religión y política en Europa’,’/articulos/2006/dec/27/causas-sagradas-religi-n-y-pol-tica-en-europa/’); </script>

Sacred Causes. Politics and Religion in Europe

Esta segunda entrega del análisis de las relaciones entre religiones y vida pública en la Europa contemporánea bien puede calificarse de apasionante (para la primera, “Poder terrenal”, cfr. Aceprensa 8/06). Para los que no se hayan acercado a la obra, conviene adelantar que Michael Burleigh se ocupa en ella de ese espacio intermedio entre la historia general y la del cristianismo, “donde cultura, ideas, política y fe religiosa se encuentran en un terreno para el que no consigo encontrar una designación satisfactoria”.

Quizá lo más importante de esta obra es que pone de relieve que es imposible entender la Europa contemporánea sin conocer la historia del cristianismo en los dos últimos siglos. Esto, en una época en que en los libros de Historia apenas se encuentran referencias a Dios y a la religión, no es escasa muestra de inteligencia ni de libertad de juicio.

La obra parte de las consecuencias de la Gran Guerra (1914-1918) y llega hasta finales de 2005, con referencias incluso a las ideas sobre la sociedad laica que caracterizan al gobierno español de ese año. Aunque centrado en Europa, el libro contiene referencias numerosas a corrientes y sucesos americanos con especial eco en nuestro continente. Se apoya en una bibliografía abundante y sólida, fundamentalmente anglonorteamericana y alemana, pero también francesa, aunque en absoluto española.

Podemos encuadrarlo en la corriente historiográfica de los conservadores británicos: impugna de forma explícita las opiniones de las corrientes marxistas y posmarxistas, dominantes en lo que denomina “la universidad de izquierda”, es decir, la que tenemos. Su actitud ante el hecho religioso es atenta y perspicaz, aunque se deja ver que no es la de un creyente. Más bien es un churchilliano profundamente convencido del valor de la cultura occidental, consciente de cuánto esa cultura debe al cristianismo y del desastre que sobrevendría de perder esa raíz. Al fin y al cabo su obra es también una colección de ejemplos de lo que ha sucedido cuando el cristianismo ha sido desplazado y sustituido por otras religiones, especialmente las que se han dado en llamar “religiones políticas” o también ideologías secularizadoras.

El comienzo recrea la espiral de vértigo que vivió Europa de la mano de las religiones políticas totalitarias: comunismo, nazismo y fascismo, y desemboca en el infierno de la Segunda Guerra Mundial y el papel desempeñado en ella por el cristianismo y las religiones de sustitución. Quizá lo más interesante sea su estudio del comportamiento de Pío XII y de la Iglesia católica. Las enjundiosas aportaciones sobre quiénes y cuándo comenzaron con las acusaciones sobre el “silencio” de este Papa son muy recomendables para cristianos acomplejados.

Otro elemento que me parece interesante en la obra es la atención prestada a la guerra de España como escenario privilegiado del choque de cristianización y descristianización en la Europa contemporánea. Las brillantes aportaciones del autor y sus discutibles opiniones son una llamada a seguir pensando sobre esta siempre candente cuestión.

El estudio de la posguerra atiende a la construcción de un mundo sin libertad, el comunista, y del efímero éxito de las tendencias demócrata-cristianas. De ahí pasa a un análisis de los sesenta que considero una de las partes más valiosas de su trabajo, quizá precisamente porque son años que suelen evocarse como de pérdida de importancia de la religión cuando quizá tengamos que decir lo contrario. Su descripción de lo que él llama la alternativa bobalicona (al estilo John Lennon) y los efectos del Vaticano II en los católicos, que aventura que convirtieron la fortaleza cultural católica en un colador, es difícil que dejen a alguien indiferente.

Burleigh se pone a prueba a sí mismo con un tremendo capítulo sobre política y religión en torno al problema de Irlanda del Norte, que da pistas sobre asuntos que algún día podríamos pararnos a pensar en España. Para el conocimiento del Reino Unido y de Irlanda me parece una excelente aportación. Termina con dos capítulos centrados respectivamente en el resurgir religioso que terminó con el comunismo y el terrorismo islamista. La mera evocación del contrapunto de estos dos hechos sirve para poner ante el desafío de pensar de nuevo la religión en la vida pública europea, un tema que, como demuestra este magnífico libro, nunca deja de estar de moda.

Pablo Pérez López

Estándar