Uncategorized

«La culpa histórica de Francia (y Occidente)»

Media_http1bpblogspot_eaare
Pablo Pérez López y José-Vidal Pelaz López en Caleidoscopio cinematográfico: Caché en la obra de Michael Haneke, Valladolid, Publicaciones de la Universidad de Valladolid, 2010, pp. 39-62

Dentro de este libro dedicado al análisis del film de Michael Haneke Caché (2004), hemos elaborado este capítulo que se ocupa de la película desde el punto de vista de la Historia.

Como señalamos en la conclusiones «Caché plantea la historia como un ejercicio de conciencia, como una pregunta acerca de la propia conducta. El modo en que la plantea es problemático para el historiador por una razón elemental: parece admitir que existe una versión de la historia perfectamente objetiva y fiel a los hechos. Eso serían las grabaciones de vídeo que se nos presentan en la película. Son problemáticas justamente por la ausencia de responsable del hecho mismo del registro y de la elección del punto de vista, que son también la razón por la que aparecen rodeadas de una aureola de objetividad. Entendidas así, constituirían un reflejo perfecto de la historia. Es decir, no serían propiamente historia, sino presente, visto desde otro momento. No son un conocimiento del pasado, verdadero aunque mediatizado por la mente del historiador. Lo inquietante aquí es que no hay mediador alguno. Esa es, por otra parte una pregunta con la que el espectador se levanta de la butaca después de ver Caché: ¿quién grabó esos vídeos?

Esa visión perfecta del pasado no es propia del conocimiento humano, que cuenta siempre con mediadores. La visión de la Historia tal cual fue, o mejor, tal cual es, así, en presente, sólo sería posible para una mente infinita y eterna, atributos que se suelen reservar a la divinidad. Ahora bien, de Dios no hay ni rastro en la película. No aparece. En ese sentido Caché refleja bien la situación de occidente o, al menos de algunos intelectuales en occidente, que ocupan o entienden ocupar la posición predominante. Podríamos resumir su postura diciendo que empezaron endosando a Dios, al menos a la idea de Dios, la responsabilidad de todos los males en la Historia. La conclusión lógica fue que suprimiéndolo se evitarían en el futuro el mal. Pero, una vez rechazada la idea de Dios, la presencia del mal no ha desaparecido. Ni tampoco la de la culpa: sigue vivo el empeño por encontrar responsables del mal. La cuestión es dar con ellos. La solución que parece haberse encontrado es responsabilizar a los poderosos, a los que ejercen o ejercieron el gobierno o el poder en sentido amplio, identificados como opresores, también en un sentido muy amplio. Es así que occidente ha sido la cultura dominante en el pasado —al menos el moderno y contemporáneo—, ergo occidente es el culpable de los males del mundo. […]»
El texto completo está disponible aquí.
Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s